¿Y Quién es Miguel?
May 16, 2008 by epepota
Miguel es un chico al que me cuesta definir porque sencillamente mi relación con él terminó de una forma tan repentina, triste y negativamente sorprendente, que me ha dejado un tanto desconcertada al punto de que no sé si realmente en algún momento llegué a conocerlo o conectar con él de la forma en que yo pensé haberlo hecho.
Lo conocí a través de Mems, mi mejor amiga de Weston, e inicialmente no sentí ningún tipo de interés en Miguel hasta que por cosas de la circunstancia comencé a verlo todo el tiempo, lo recogía en su casa cada vez que íbamos a salir, lo llevaba de vuelta durante la época que no tuvo coche y me parece recordar que fueron unas cuantas buenas semanas, tal vez meses, durante los que inevitablemente pasábamos mucho tiempo juntos, o al menos eso me parece a mí.
Es un chico que tiene un gran sentido del humor aunque un tanto agrio para mi gusto ya que puede ser muy chocante si así lo desea. Es de estas personas que te salen con patadas cuando están enfadadas, de estas que no miden sus palabras ni el daño que puedan causarte con ellas simplemente porque “ellos son así” y con eso excusan todo. Es de esos que te llaman de mil amores un día, pero al otro no te cogen el teléfono porque no quieren saber de ti.
Honestamente creo que es de esas personas que tal vez no saben lo que quieren o que quizás no consiguen hallarse a sí mismos; pero sin embargo, es una de esas personas que amé con todo y sus defectos porque la vida y los sentimientos son así y cuando amamos a alguien no nos importa si es o no la peor persona del mundo.
Por otra parte creo que sus antipatías son sólo un mecanismo de defensa, una coraza de la que se rodea para evitar que le hieran y su forma de eludir el apego sentimental con las personas, por alguna razón que desconozco. Por supuesto estas son especulaciones/percepciones; las únicas que puedo hacer/tener basada en lo que sé y conocí de él.
Con Miguel hablé de muchas cosas, intenté ayudarlo mientras estuvo recién llegado en Weston, no sólo con esto de convertirme en chófer mientras conseguía un coche, sino también con la forma en que le expliqué cómo funcionaba el sistema educativo en dodne nos encontrábamos y de la manera en que compartí con él un poco mi experiencia (ya que yo tenía más tiempo allí que él) a modo de intentar orientarlo y evitar que las pasase PUTAS como la pasamos todos cuando nos vamos al extranjero.
Para mí, Miguel llegó a convertirse en un confidente, nos llamábamos todos los días, un día me llamaba él y al siguiente yo, y nos podíamos pegar horas al teléfono sin que alguna vez se agotasen nuestros temas de conversación. Era algo que hacíamos de forma natural ni espontánea si que alguna vez acordásemos hacerlo, y tal vez eso era lo que más me gustaba de nuestra relación.
Sólo he logrado llegar a eso con 3 á 4 chicos en mi vida, y para mí, valía mucho. Poco a poco desarrollé un interés hacia él que ahora me cuesta describir porque forma parte de unos sentimientos que he intentado olvidar y bloquear para evitar hacerme daño; pero que ala vez osn cosas que no quiero olvidar porque simplemente han influido en lo que soy hoy. Ese interés, para mí iba más allá de mis sentimientos de amistad, pero sus cambios bruscos de temperamento poco a poco enfriaron no sólo mis emociones sino mis ganas de luchar por él.
Me gustaba Miguel y no podía evitarlo, pero lo conocí muy tarde, a sabiendas de que me iría de Weston para venirme aquí y preferí no enrollarme con él para no herirlo. Como siempre yo pensando en los demás y no en mí. Creía que si llegaba a enamorarse no podría o no querría dejarme y no estaba dispuesta a hacer la prueba. Por alguna razón sentí que los sentimientos eran mutuos, aunque de esas cosas uno nunca está segura excepto que se hagan obvias, y con él no sabría definir si sus muestras de afecto con intenciones que fuesen más allá de la amistad fueron obvias o no.
A la vez yo seguía sintiendo por Mauri, después de todo Mauri era quien realmente me gustaba desde mucho antes, pero tras confesarle mis sentimientos y que él me rechazase, pensé que debía continuar mi vida y eso implicaba darme la oportunidad a mí misma de volver a querer y de seguir caminando. Nunca acudí a Miguel por despecho, mis sentimientos hacia él eran reales y sinceros, pero después de todo lo que me pasó con él, a estas alturas he llegado a dudar que los de él hacia mí lo fuesen.
Por un momento comencé a sentir como si Miguel y Mauri se encontrasen en una batalla por mí. Quizás todo eso fue tan sólo una película que transcurrió por mi cabeza, pero la tensión estaba allí; sutil pero imponente, elíptica pero omnipresente.
Miguel me tomó de la mano alguna vez en el cine, acarició mi rostro alguna vez en el coche, me transmitió más que amistad con un medio abrazo al menos en una oportunidad. Cuando comenzaban a despertarse más y más sentimientos en mí, despertó también Mauri y decidió a ir a por mí. Me abandoné a sus brazos y dejé las cosas con Miguel de lado. No sé cómo se lo tomó él porque no sé si sólo jugaba conmigo o si alguna vez le importó lo poco que vivimos como amigos o personas, simplemente como hombres y mujeres con sentimientos. Nunca tuvimos nada pero para mí los sentimientos estaban allí por mucho que Miguel lo evitase, por mucho que intentase insinuar que él jamás aceptaría una relación a larga distancia y por mucho que de una forma u otra quisiese ocultar “las señales”.
Me empaté con Mauri poco después y las cosas en esta tríada comenzaron a romperse. Comencé a tener problemas con Mauri porque estaba celoso de Miguel, por un tiempo llegó a repugnarlo mientras yo intentaba suavizar la situación y hacerle entender que yo ya no sentía nada por él, pero las relaciones humanas son complicadas y los celos de un ser humano a veces incontrolables.
Con el tiempo las cosas se fueron calmando, creo que Miguel se hizo a la idea de que yo estaba con Mauri y que eso no iba a cambiar. Creo que también puede que alimentase ese desprendimiento convenciéndose a sí mismo de que definitivamente él no hubiese podido llevar una relación a larga distancia y que después de todo a mí no me conocía de nada.
Miguel comenzó a fijarse en otra chica del grupo, fuere por despecho o aburrimiento, y Mauri comenzó a retomar su amistad con él cuando se dio cuenta de que ya no representaba una amenaza; poco después yo me vine e incluso tiempo después de estar en Tenerife y aunque Miguel ya tenía novia, Mauri seguía con sus celos cada vez que se enteraba que yo había chateado con Miguel o que lo había llamado para su cumpleaños o que habíamos intercambiado algún e-mail.
Le puse a Mauri copia de cada correo que le envié a Miguel porque con ello intentaba demostrarle que lo mío con él para mí no era más que una bonita amistad, una amistad que para él en cambio nunca existió.
No he tenido el valor de pedirle a Miguel permiso para publicar los mensajes que intercambiamos, no tanto por no tener el valor de hacerlo, sino más bien porque ya no tenemos contacto y no pienso contactarle sólo para esto. Además no quiero que sepa que estoy escribiendo sobre él, no porque tenga que oculatrlo sino porque no creo que esto cambie su manera de pensar; así que espero que nunca llegue a leer estas palabras ni por error, pero si por cosas del destino o la Ley de Murphy llega a hacerlo, espero que sepa entenderlo y que no le moleste que me haya tomado estas libertades con una amistad que en algún momento fue sólo de nosotros dos.
Después de que me fui de Weston, le escribía a Miguel con relativa frecuencia pero pocas veces me contestaba, comencé a desistir como es lógico; hasta que un día me envió un correo por Facebook y me dijo que tenía muchas ganas de saber de mí y que me echaba de menos. Esto fue lo que me escribió:
“Dude there is absolutely no pic that qualifies as ‘my best’ simply because i’m NOT a picture man! Honestly try and find a good one! That’s one of your virtues that i’d love to have!
Ok too many exclamation marks :p
How are you Jessi? Don’t say “fine” or “ok” send me a BIG ANSWER to xxxxxxxxxxx@gmail.com. We have been really out of touch and I don’t know about you, but I will like to change that. You are my friend, a REAL friend and that’s not something that comes along everyday.
ESCRIBEME JODER!!!”
Le prometí que le escribiría y lo hice, sólo le pedí que hiciese él lo mismo por mí porque la misma amistad que necesitaba él de mí, la necesitaba también yo de él. Miguel realmente me importaba así que intenté decirle que mi intención era mantener un contacto más frecuente con él y no sólo cada cuaresma; creí entender que ambos habíamos aceptado ese “compromiso” pero me equivoqué. Esta fue mi respuesta a su correo anterior:
“thank you!!! I will =) I really needed that I guess,,, I’ve kept away because I was sort of tired of writing and sending pics without ever getting and answer and I don’t mean just from you but from anyone, so I sort of decided to disappear for a while.
Friendship is a two way street you know? and well with you I’ve also felt like you’ve been mad at me or something ever since I got a boyfriend. maybe I’m wrong, but that’s just the impression I got, I felt like at a point you completele change who you were around me and that kind of hit me because you became one of my true best friends at some other point and that kind of got lost and I didn’t understood why, so I have to be honest and tell you that hurt me. Sabes like I tried to tell u and I tried to talk to you but you sort of ran away so I didn’t want to push it.
Anyway, it will be my pleasure to write u about me and how I’m doing but only if you truly promise to do the same cause I need your friendship just as much as u need mine and maybe a little more…. just because I’m all alone up here u know!? so I kinda miss ya all as much as I complained when I had u all around. I do not want to lose you as a friend either, but I don’t want this to be just one-deal thing in which I write once, you write once and it’s over again until next time comes around… U know what I mean?
My computer is broken so I can’t promise to write over the weekend or this week cause I have to wait until they fix it. I took it today for revision and stuff, so it’s going to take a while until I get it back. I’m in my dad’s laptop since he’s out right now but he’s not out much so…. Anyway, I promise to get back to you with that big answer as soon as I get my computer back okay!?
You can start yourself writing a big answer for me and I do not want to hear excuses about how busy you are. Make some time please and just like you asked; don’t be vague but tell what you are doing, how u feel, how school is going, how your family and love life is going and how’s your job etc. =P
Thanks for the compliments, and you do have good pics regardless of what you said. At least I think you do. I’ll try to find one for you.
I apreciate the reply very much, so thanks again. I hope things are going well for you and if they’re not, I hope u know I’m still here to listen and help.
Jess”
Tras esas palabras transcurrieron algunos días sin respuesta hasta que en una ocasión me dejó un mensaje en el Facebook que ponía:
“no se me ha olvidado escribirte! acuerdate lo q dice el ketchup: las mejores cosas se hacen esperar”.
Confié en que me escribiría así que fui paciente, y pocos días después Miguel encontró el tiempo para reportarse aún cuando no le gusta escribir y aún cuando le cuesta expresar sus sentimientos. Su correo fue todo lo que esperaba y me llenaron mucho sus palabras, así que haciendo honor a nuestro “gran acuerdo” me dispuse a responderle esa misma noche y de la forma en que me pidió. Lo hice con muchas ganas y, como siempre, mis palabras fueron reales, honestas y llenas de sentimientos.
Después de eso pasaron nuevamente casi 2 meses sin que tuviese alguna respuesta de Miguel, y no me refiero respuesta a mi correo anterior, sino simplemente alguna noticia o comentario o mensaje, por breve que fuese, para saber cómo estaba él. Le dejé algún que otro mensaje en el Facebook pero no quise insistir ni convertirme en una pesada, pero como soy mujer y tengo sentimientos, pues nuevamente comencé a sentirme decepcionada al no tener respuesta y me desilusioné al saber que él no había mantenido su parte del acuerdo. Le dejé entonces un mensaje en su Facebook que decía esto:
“hey dude, I know u r online… write back sometime or use messenger or skype or something to keep in touch… fuck! what happened with all the ‘I don’t want to lose u as a friend’ crap?”
De seguro no fue la mejor forma de escribirlo pero no pretendí hacerlo en un tono ofensivo sino en el sarcástico que siempre caracterizó nuestra relación. Miguel me respondió estas palabras:
“dude i’m online now! About messenger, well… i don’t use and when I do I’m in appear offline :D. oh and thanks for the comments!, but dont encourage pozzo to keep that picture!?!??! BTW, do you know him??”
A lo anterior siguió mi contra-respuesta:
“very funny… that’s a great way to keep in touch! u still didn’t answer my question. MONKEY. oh and I don’t know Pozzo, I still don’t know how my address ended up in his account even though he explained like a billion time but he’s funny so I decided to keep him on my list. Oh and I also thought it would be a good way to know more about u since u don’t write or anything….”
Más días pasaron sin contestación y comencé a tomármelo personal (este fue uno de mis grandes errores y es uno de mis inevitables y peores defectos). Más que molestarme me dolía sentir que Miguel seguía distante y que ese “compromiso” no existió para él. No era un compromiso que hubiésemos escrito en papel ni que estuviese firmado con sangre; pero sí un pacto espiritual y sentimental mediante el que pretendíamos continuar dando vida a nuestra amistad; al menos así fue como yo me lo tomé.
Irremediablemente le dejé un par de mensajes más en su Facebook y quizás otro de mis grandes errores fue el reclamarle de alguna manera que no estaba cumpliendo conmigo como amigo de la forma en que ambos habíamos acordado.
Después de mi último mensaje Miguel me contestó lo siguiente:
“What do you want me to do? You are the one that I write the most in this thing”
Y un día más tarde después que le escribí lo que sigue, su respuesta tampoco se hizo esperar:
“dude, is it just my impression or are u like avoiding me? did I do something wrong or r u just in your days? ‘cuz I was thinking, if this is how it’s gonna be then maybe we can just remove each other from our friends list and we simplify the task don’t u think? I’m officially offended although I know u don’t give a shit. I just thought I would inform u.”
“Jessi I don’t know what to do!!! I’m honestly not ignoring you. Please don’t say that. And DON’T delete me from your friends, just tell me what to do! Am i like a 3 year old?? OF COURSE!!!”
Tal vez un error mayor aún, o la tijera sobre el papel, fue el presionarlo demasiado o el no respetar el que él no tuviese la misma necesidad que yo de contacto. Reconozco que mi reacción fue inmadura a pesar de que entiendo mis razones tras ello y el simple hecho de que me importaba mucho su amistad y lo único que pretendía era sentirlo cercano, no perderlo con la distancia a la misma vez que perdíamos no sólo el contacto sino también el compartir el mismo espacio geográfico.
Quizás mis palabras sólo intentaban llamar su atención pero no en plan “soy la única que existe en el mundo, hazme caso” sino más bien en plan “estamos a miles de kilómetros de distancia y todo lo que tenemos para seguir siendo amigos es el Internet, no me dejes ir” pero obviamente el mensaje no llegó.
Un día más tarde le dejé un mensaje en su Facebook probablemente insultándole. No lo recuerdo, y él decidió borrarlo, así que después de todo sólo cometí error tras error. Estaba enfadada y un insulto era mi forma de protesta y de hacerle saber que estaba dolida. Nunca es bueno escribir en caliente cuando el enfado se adueña de nosotros, pero me dejé llevar por mis sentimientos, tonta yo, COMO SIEMPRE; y quizás fue demasiado tarde cuando lo intenté arreglar:
“I see u have deleted my previous comment on your wall, so my apologies if u found it offensive. Didn’t mean it with that intention and just thought I would make that clear. I must add I wasn’t having the best of days yesterday so although I might not regret what I wrote, it might just have been slightly spiced by my mood last night, so my sincere apologies once again. I honestly don’t think u deserve them, but it will make me feel better so here are they. I can’t understand how I can hate and love a person at the same time but that’s just what u make me feel, and please don’t take the h word at heart because I don’t mean it like that. I want to not care about u but for some reason I can’t bring myself to do that. WHY?
Anyway. I’ll be around if u want to talk. Oh, and I wanted to make my apologies public but since I don’t know how you’ll feel about this message, I decided to make it private. I hope u don’t mind.
Jess”
Estaba teniendo una mezcla de sentimientos, por un lado sentía que adoraba a Miguel a pesar de sus desplantes, de sus antipatías, de su mal carácter, de sus chistes de mal gusto, de su desentendimiento de todo y de todos, de sus cambios drásticos e insoportables de humor, pero quizás esas mismas fueron las cosas que tanto me atrajeron de él.
Por otro lado sentía que le odiaba por no sentir que cumplía nuestro compromiso de amigos, por no saberme lo suficientemente valorada como para que realmente no me dejase ir de su vida y por simplemente no ser lo suficientemente buena amiga como para estimular en él la misma hambre de adhesión, amistad, afecto y contacto que él despertaba en mí.
A pesar de mi actitud infantil sólo intentaba decirle que le necesitaba; sin embargo su respuesta fue lo que definitivamente jamás esperaba y lo que me llevó a tomar la decisión final de dejarle. Su contestación avivó en mí los sentimientos negativos, la rabia, el dolor, el resentimiento y sobretodo el coraje de sentirme desnuda frente a él y más que eso ultrajada y burlada:
“Bueno Jessi yo no se como o por que pero a ti te encanta una tragedia y unapelea y una vaina. Yo no tengo la mas minima idea de por que te arrechaste en un principio, y sin embargo fui y te pedi disculpas y que me digeras que estaba haciendo. Luego me respondiste que ese no es el punto. Y en este mensaje … osea digno te escribir un atelenovela.
If you dont think i deserve an apology then don’t do it.
If you dont want to care about me then don’t do it
You are the most complicated person I know, and not in a good way. Everything that involves you has drama somewhere. I kept up with all this so far because of Mauri. Despite the fact that I’ve only known him for about a year and a half, and I haven’t seen him for 5 months I know he is one of the best friends anyone can ever have. I just hope this conflict you invented doesn’t affect My friendship with him & Mario”
Me quedé fría cuando leí las que fueron sus últimas palabras y no tanto por que me dijese que soy dramática, peleona, novelera, y calentona sino por el hecho de que prácticamente me dijese que todo ese tiempo sólo había fingido ser mi amigo para no perder su amistad con Mauri. Me pareció lo más absurdo e irónico que me pudo decir y la peor excusa o argumento que me pudo dar porque en algún momento y auque ahora él lo haya olvidado, Mauri fue su rival. Por supuesto él no debe verlo así y si lo ve no va a admitirlo , pero eso ahora me da igual.
Quizás soy dramática y peleona y todas las cosas que soy y quizás tengo todos los defectos que tengo; SIIIII!!!! Quizás la cagué como amiga, mujer y persona al presionarlo, al tomarme las cosas de modo personal y al no aceptar que junto con mi mudanza se acababa no sólo mi vida allá sino nuestra amistad. Quizás fui una tonta por insistir en no perderlo e intentar mantener su cariño, pero si lo hice fue porque lo quería, porque lo valoraba, porque lo respetaba y sobretodo, porque LO AMABA y no como ama una mujer a su pareja, sino como ama una amiga a un amigo, sólo por el hecho de que a las personas no se les puede querer como se quiere un bien material sino como lo que son, GENTE y gente que DEJA HUELLAS y a veces hace la diferencia en nuestras vidas.
Tal vez soy todas esas cosas malas que él menciona pero las fui desde el principio y desde entonces me mostré ante él como tal. Si tanto le disgustaba, jamás debió fingir como yo NO lo hice con él, pues lo quería con sus defectos y sus virtudes, lo quería con esa parte de él que yo odiaba pero que también amaba, y lo quería por su sinceridad y transparencia; simplemente LO ACEPTABA TAL Y COMO ERA, razón por la que hasta el sol de hoy no he conseguido entender su último correo ni realmente qué quiso decir con ello o si de verdad sentía todo lo que escribió.
A veces todavía me cuesta creer las cosas que me escribió, no en sí por lo feas o bonitas que puedan ser, por lo mucha o poca razón que tenga con lo que dice o por lo dolorosas que sean o no sus palabras. Me cuesta creerlas simplemente porque no entiendo de dónde salió tanta contradicción de ese correo con sus mensajes anteriores, y tampoco entiendo de dónde salió todo el cariño que me brindó durante tanto tiempo si realmente todo era una farsa. No entiendo si tanto me odiaba por qué me escribía y decía palabras tan hermosas y reales.
Me sigue costando mucho trabajo aceptar o llegar a creer que jugó conmigo y con mis sentimientos.
Una persona que trata a otra por compromiso no necesita escribir correos pidiendo que desea que le escriba de vuelta ni diciéndole que es gran amiga. Una persona que trata a otra por compromiso no se acerca a ella en un plano personal ni íntimo, ni tiene necesidad de acercarse más que lo justamente necesario. Una persona que se acerca a otra por compromiso hubiese tenido suficiente con ser políticamente correcto sin caer en el juego en que caímos él y yo, porque por mucho que él quiera o yo quiera hacerme a mí misma culpable de esto: PARA PELEAR SE NECESITAN DOS.
No puedo decir que me creo al 100% sus palabras pero en este caso decidí no darle más vueltas al asunto y sobretodo no darle la razón con lo del “drama”. Ya que le parezco tan dramática (que de hecho lo soy y no lo niego), preferí hacer caso absolutamente omiso de sus palabras, lo borré de todos mis contactos, lo eché de mi lista del Facebook y hasta el sol de hoy no vuelto a hablar con él, y esto sucedió hace exactamente un año.
Creo que jamás respondí su correo a pesar de que tenía muchas ganas de decirle que el hecho de que una persona no merezca que otra le pida perdón no significa que la otra no le pida perdón. Le pedí disculpas en mi correo porque mis insultos estuvieron fuera de lugar y lo que hice estuvo mal por mucho que yo tuviese razón en estar enfadada y por mucho que yo considerase que él se merecía esos insultos. Quizás no sentí que se merecía mis disculpas porque los insultos no fueron más que una reacción que de alguna forma directa o indirecta él provocó, pero a pesar de todo eso yo no tenía derecho a insultarle y lo reconocí.
Y ahora este tema se ha vuelto a remover porque como mencionaba al principio mi amistad con Miguel me trajo muchos problemas con Mauri. Yo me rehusé a renunciar a esa amistad por mucho que a Mauri le disgustase, ya que a fin de cuentas Mauri no tenía de qué preocuparse y yo también tengo derecho a elegir mis amistades.
Tras mi ruptura con Miguel la relación de Mauri con él se renovó. Para Mauri fue un alivio el que nuestra amistad se acabase porque eso significada que él ya no tenía que preocuparse porque yo fuese amiga de Miguel ni por sentir a este último como una amenaza.
Esa fue una actitud egoísta por parte de Mauri pero lo cierto es que él prefirió pensar en lo bueno que esa pelea mía con Miguel fue para él y no en lo doloroso que fue para mí.
Mauri pasó de no soportar, a adorar a Miguel y siguieron siendo “amigos”, y lo pongo entre comillas porque no entiendo muy bien el concepto de amistad que tienen entre ellos, pero he de respetarlo. Sin embargo me ha costado mucho aceptar esta amistad de Mauri con Miguel porque inevitablemente representa de algún modo un conflicto de intereses. Mauri es amigo de una de las personas que me ha hecho más daño por clavarme un puñal en la espalda cuando jamás lo vi venir.
El final de esta larga historia es que Miguel estuvo en Venezuela del 3 al 11 de Mayo y Muri llegó a Venezuela el día 9, lo cual quiere decir que iban a coincidir en nuestro país. Mauri iba a ver a Miguel por un tema personal pero no me lo quería decir supuestamente para evitarme un disgusto. Lo cierto es que yo sabía que Miguel estaba allí e intuía que se iban a ver así que le hice un par de preguntas a Mauri a ver si picaba y a ver si se sinceraba pero él prefirió mentir.
Me queda la duda de si lo hizo porque de verdad me quería ahorrar un disgusto (a pesar de que no pensó que me lo hubiese ahorrado más si no me hubiese mentido, y como le dije; prefiero disgustarme porque mi novio sea amigo de una persona que me ha hecho daño y no porque me he enterado de que mi novio me ha mentido) o si simplemente lo hizo porque era más fácil para él, para no tener que darme explicaciones y para no tener que escucharme.
Al final le dije a Mauri que sabía que Miguel estaba allí, que sabía que se verían y que no pasaba nada. Le dije que me daba igual si se veían o salían o si eran amigos, pero que por favor no podía confiar en él si no confía primero él en mí. Por supuesto que no me da igual, me molesta que sean amigos pero estoy trabajando en ello y en que me de igual por mucho que me joda que Maurizio y todos sigan siendo amigos de Miguel cuando es un HIPOCRITA.
Y escribo sobre Miguel porque por mucho que intente olvidar y borrar esa parte de mi vida, es también una parte de ella que quiero recordar. Y escribo sobre Miguel para que el día de mañana cuando el tiempo haya sanado las heridas y los años desgastado mis recuerdos, pueda volver aquí, a estas palabras inmortalizadas y revivir lo que nos dijimos, por lo que peleamos y tal vez pensar en lo tontos que fuimos. Y escribo sobre Miguel y lo que pasó para que algún día yo pueda recordar por qué me he convertido en una mujer tan dura y fría, para que pueda recordar que por situaciones como estas es que no puedo confiar en la gente ni mostrar mis sentimientos, y para que pueda recordar quién me enseñó que sí se puede ser hipócrita y burlarte de la gente.
Y Miguel es aquel del que todos mis amigos siguen siendo amigo, aquel que me hizo pensar que su amistad era sincera para luego hacerme descubrir que sólo se estaba aprovechando de mí. Miguel es aquel que sigue rompiendo corazones, aquel del que nadie me defendió, aquel que todos quieren por sus chistes, pero sobretodo, Miguel es aquel que me enseñó que se puede ganar perdiendo. Miguel es aquel por quien escribo más de 4,000 palabras pero quien no es capaz de mantener la suya sola por mí…
Ese es Miguel y ésta soy yo.
[...] vez peleamos sobre MiguelG, un chico al que consideré mi amigo por algún tiempo, un chico por el que llegué a sentir [...]